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Presentación

Dos Caminos

Primer semestre de 2014

 

Este número de la revista ojodeagua lo dedicamos a exponer sobre los caminos de búsqueda interior, o espirituales. Escogimos dos: la Hesiquía y el Cuarto Camino, en próximas ocasiones abordaremos otros. Traemos aquí sendos escritos que apenas son un pequeño y primer umbral para adentrarse en ellos. Los caminos espirituales son fuerzas vivas, no son sistemas, ni conceptualizaciones creadas por una mente racional o intuitiva, no son asibles y controlables, y siempre sobrepasarán cualquier intento de definirlos, delimitarlos, diseccionarlos, asimilarlos al contenido de una institución eclesiástica, cualquiera que ella sea.

Al abordar este tema intentamos acercarnos a la invitación que estos caminos espirituales nos abren y ofrecen. Ambos existen, vivos y vigentes, en nuestro mundo contemporáneo. Ambos son profundos. La historia de la aparición de cada uno es particular. También el momento en el cual se exteriorizan para hacerse accesibles a aquellas personas que escuchan dentro de sí un llamado a algo diferente como dice el Cuarto Camino, o una música interior como dicen los hesicastas.

Antes de llegar a este umbral, tras el cual cada quien escoge caminar en un sentido u otro, u orientarse hacia otra puerta distinta, surgen por lo general varias preguntas silenciosas unas, conscientes otras. Son las mismas que nos han animado a llegar hasta allí: ¿Por qué busco? ¿Qué busco? ¿Por qué vivo? ¿Qué es un camino de búsqueda?

Son preguntas que no tienen respuesta desde nuestra vida corriente, ni desde nuestros modos de pensar, de analizar o imaginar la vida y la realidad. Pero cuando se inicia la práctica en una senda, ellas empiezan a develarnos resonancias y comprensiones nuevas que alumbran el propio caminar. La puerta puede que no se abra, pero la pregunta vive.

En esto coinciden los dos caminos que aquí traemos: no pueden recorrerse como si fueran una información más, un saber más. No. Requieren ser experimentados, y esa experimentación la hemos de hacer guiados por quienes a su vez han recorrido antes el camino.  “La primera etapa de la vida espiritual es la “práctica” (praxis) que apunta a liberar al hombre de las pasiones para hacerlo capaz de amar.”, escribe Olivier Clément en su introducción a la Filocalia, que hemos titulado en la revista El libro de los ebrios de Dios.

“ “Usted tiene que ver por sí mismo”. Para ella [la Sra. Jeanne de Salzmann], la idea sola, el concepto sin experiencia, no era suficiente; la verdad no podía ser pensada.” (1), hay que experimentarla, dice el Cuarto Camino y sus guías. Al mismo tiempo somos, el grano que suelta la harina y quién lo muele.

“Saber es tener información, datos, tener noticias; comprender es que ese saber se haga orgánico en uno, que ese saber sea realmente encarnado en nosotros. Eso requiere que pasemos por experiencias vividas y sólo desde ahí puedo obtener una cierta comprensión, un poquito de compresión con cada experiencia, no mucha, pero esa comprensión va acumulando un saber real, que ya nadie me lo puede refutar porque ese saber viene de las experiencias que viví, por eso las sé, las conozco. El saber, en cambio, no requiere experiencias vividas, el saber lo adquiero oyendo a otros, leyendo, estudiando, o de otras maneras pero siempre intelectuales.”,

dice Olivier Laignel en el libro de  las conversaciones (2).

 “George Ivanovich Gurdjieff (1866-1949) consideró el conocimiento de la realidad –lo que denominó el verdadero <<conocimiento del ser>>- como una corriente que fluye desde la más remota antigüedad, pasando de época en época, de pueblo en pueblo, de raza en raza. Consideró ese conocimiento como el instrumento indispensable para alcanzar la libertad, la liberación interior.” (3)

 A su vez, la Hesiquía, antigua tradición ortodoxa que enraíza las diferentes prácticas eclesiásticas cristianas, se propone en silencio la unión con Dios, la paz. Ha sido por siglos guía de peregrinos rusos, starets, padres népticos y monjes. Y lo continúa siendo hoy para los filocálicos y hesicastas contemporáneos que van por el mundo, acompañados de su búsqueda y de la oración permanente. La introducción de Olivier Clément traducida por Oscar Saldarriaga para ojodeagua nos muestra la vigencia de esta práctica y de los textos de los antiguos padres del desierto: “Cierra sobre tu cuerpo la puerta de tu celda, sobre tus palabras la puerta de tu lengua y sobre tu espíritu la puerta de tu corazón.”(San Juan Clímaco)

La entrevista realizada en Río de Janeiro a Isaac Cohen, practicante durante muchos años del Cuarto Camino, nos habla desde su experiencia de trabajo interior, sobre qué intentos y esfuerzo le significan a él, la búsqueda de trascender el ego en medio de la vida moderna. Qué es eso de tratar de realizar el desarrollo de la esencia y su relación con buscar ser. Habla con base en esfuerzos hechos en medio de la vida que vive y le ha tocado vivir.

Invitamos a leer este nuevo número de la revista ojodeagua y deseamos que les aporte en perspectivas y preguntas, más que en respuestas.

(1) Jeanne de Salzmann. La realidad del Ser. El Cuarto Camino. Prefacio de la edición en inglés. Pág. 20. Ed. Ganesha. 2011. España.

(2) Lo real permanece invisible. Conversaciones con Olivier Laignel Salzmann sobre la enseñanza de G. I. Gurdjieff. Participaron: Angela Laignel-Lavastine y Gladys Jimeno Santoyo (compiladora). Colombia. 2005. Ed. ojodeagua.

(3) Óp. cit. Pág. 15.