Cubierta frontal Contraportada

Alejo Santa María

La obra de Alejo Santa María rompe fronteras entre pintura y escultura, en una constante lúdica entre lo abstracto y la intuición de figuración. Propone una visión crítica y al tiempo tierna del ser humano, soñada en lo profundo, proyectada en lo colectivo.

Santa María incorpora materiales ecológicos y desechos industriales, evocando desde la naturaleza misma y la alquimia de su transformación a manos del hombre, el paso inmutable del tiempo.

El tratamiento artístico deja sus marcas combinando el color y la textura del metal, aplicando cordones de soldadura, hierros oxidados, sales minerales y hollines pegados a las estructuras profundas de las rocas y yuxtapuestas con un universo que va desde los mares septetrionales que recuerdan el calafateo de las naves, hasta las remotas parcelas campesinas de alta montaña.

Cuando Santa María actúa en su nueva obra, profundiza en una de las dimensiones que había estado presente en sus trabajos más comprometidos: lo totémico. Las poderosas imágenes cobran una dimensión simbólica, formas enraizadas en la memoria. Y con estos materiales realiza su obra, su sueño del tiempo, en cuya silenciosa musicalidad se suman el homenaje al mar, a la naturaleza y a la historia de su tierra.